Nació en Pollone, Biella, Italia. Su obra más importante, independientemente de su actividad religiosa, es la exploración geográfica y su respectiva documentación fotográfica.
En el verano de 1931- 32, exploró la zona del Cordón Mascarello y del Seno Moyano, y subió el Cerro Eléctrico el Loma Blanca y dio nombre a varias cumbres, entre ellas, al Cordón Marconi, en honor a Guglielmo Marconi, presidente de la Regia Academia de Italia que le había patrocinado esa expedición en el grupo del Fitz Roy.
En recuerdo a su paso por el valle del Río Eléctrico se dio el nombre de Piedra del Fraile a un enorme Nunatak que se encuentra en mitad del valle, donde desde entonces numerosas expediciones establecen su campo base.
Sus exploraciones continuaros en 1937 en la región del Lago San Martín y descubrió la segunda montaña más alta de la Patagonia austral. En 1943, con sesenta años, logró la mayor empresa deportiva de su vida, al alcanzar la cima del San Lorenzo.
Poco después se dedicó a redactar los resultados de sus investigaciones falleciendo en Turín, Italia.
Ningún apasionado de la Patagonia ignora las obras geográficas de Alberto De Agostini que pasó casi cincuenta años de su vida en Tierra del Fuego y Patagonia. Hoy ya es difícil encontrar el libro más importante de su variada obra, Los Andes patagónicos, publicado en español en Buenos Aires en 1941. Sus narraciones en forma de diario, sus fotografías y sus cartas, fueron el estímulo para muchos de los que se interesaron por estas lejanas montañas. |